martes, octubre 17, 2006

UNA VUELTA BOBA PARA TODA LA FAMILIA

Bienvenidos a la vuelta boba. Un recorrido cíclico y agotador que recorre los recovecos de los medios y de los extremos argentinos. Un mareo de palabras que perdieron el filo de tanto cortar lamentos como nalga en una empanada salteña. Un intento de venganza para todos los que día a día llenan el espacio del éter, el espacio catódico, y el poco resto de espacio de nuestro cerebro sudaca con piripipís más o menos siniestros, con culos más o menos caídos, con novedades estrenadas hace doscientos años. Un intento de consuelo para los que piensan que abonándose al cable salvarán sus neurotransmisores recubriéndolos de sabiduría del Discovery Channel. Una ensayo de vendetta para todos los que creen que la muerte de un chico rubio merece una mano dura para abofetear negros. Tal vez una desilusión para los que acaban de reiventarse progresistas regalándole un SMS a Florencia de la V.
Todos los días, al terminar el día, cumplimos con el rito de una vuelta boba más.
...Como cuando te subís a un tacho facho, y al suave murmullo del suspirar del Negro Gonzalez Oro el quasi desocupado que conduce te enseña cómo pisaría a todos los piqueteros mientras agarra la calle que no es y te curra una bajada de bandera...
...Igual a la reincidencia de Mirta, que con la misma rigidez de su melena al spray dice habernos regalado su vida y que su programa trae suerte y que no hay que pelearse porque la vida es corta y que ella pregunta lo que la gente quiere saber (¡pero yo quiero saber cuántos años tenés Mirta, y nunca me diste el gusto!)...
...Con la misma alergia cutánea que experimentás cuando Moria apela a su triste versión de la lengua sajona para describir su supuesta vida de putón moderno, canchero e "inteligente" , y mostrando su mejor cara de mandril botoxeado y manchado de lámpara solar espeta "táchangou", "meikinof" y "baquestéish" ...
... O como la rigidez anal que te asalta cada vez que Cecilia Osita Pando ensaya su gesto de madre multípara, cheta hecha y derecha (ja) y patriota perenne, mientras su entrevistador se escuda en la libertad de expresión para dejarla hablar (o cagar, tal vez, ya que su apretadita boca de ex alumna de colegio de monjas suele excretar pensamientos merdiformes... )
Dar vueltas, dar vueltas en vez de yirar y yirar. Creerle a Tognetti que es autor de su periodismo. Pensar que Marcelo se la come y Pergollini se la da. Estar seguro de que la adolescencia dura mil años y envidiar a Dolores Fonzi porque apendió a ser cool a pesar de ganar plata y salir en en el 9.
Eso es una vuelta boba. Y todos los días contaremos una más. Que Dios, ese que promete que el eterno retorno está bueno, se junte con nosotros al final de la última.